Lo mejor: huelgas de martes a jueves
Publicado: Vie 11 Mar 2022 3:29 pm
No creo que la huelga indefinida sea la mejor alternativa en esta lucha nuestra, que cada vez se parece más a la del noble pueblo ucraniano. Ellos tienen a Putin y nosotros a Tontxu y a Olmedo. Tres cuartas partes de lo mismo.
Una huelga indefinida es un reto muy difícil para la economía de los Letrados, ya de por sí endeble y maltrecha, principalmente cuando hay una familia detrás a la que mantener.
Por ello, ¿por qué no convocar huelgas de martes a jueves, ambos inclusive, en diferentes meses? Es cierto -lo sabemos- que han cambiado las cosas y si bien hace años los lunes y los viernes los palacios de justicia estaban desangelados y como muertos, hoy, en cambio, los lunes se parecen mucho a los demás días de la semana. No obstante, los viernes sí mantienen ese perfil de día previo del finde y en cualquier palacio de justicia vemos menos ciudadanos, menos procuradores y nos falta algún que otro juez.
El viernes se señala menos; esa es la verdad.
Por ello, como en una huelga se trata de dañar y de hacerlo sin piedad (así se ganan las luchas de los trabajadores, que es lo que somos nosotros), la huelga de martes a jueves provoca daño y repercusión social y mediática, con un menor perjuicio para el bolsillo cada vez más pobre de todos nosotros.
Me permito lanzar esta idea. Y lo hago, en este momento, a UPSJ. Evidentemente, nada espero de Sisej, puesto que ahora pisan moqueta y están en el otro bando y desparecidos en combate; y respecto al Colegio Nacional, en el que tantas esperanzas hemos depositado en el pasado, no le queda más remedio, si hay un mínimo de sentido común, que cambiar de rumbo y empezar a unirse a las movilizaciones.
Una huelga en los tres días centrales de la semana supone una paralización grave y severa de nuestra Administración de Justicia, una situación que no puede tolerar la opinión pública y que merecería una respuesta del gobierno tanto en sede parlamentaria como ante los colectivos de profesionales de la Justicia y la opinión ciudadana. Una situación grave causada por el trato discriminatorio que se realiza con nuestro Cuerpo, privado de voz porque se la quitan sindicatos que no buscan sino perjudicarlo, y discriminado en sus retribuciones básicas y complementarios frente a funcionarios de la misma formación y categoría en las diversas Administraciones de España.
Por ello, porque hay que luchar y luchando ganaremos, no queda sino continuar con las huelgas. Nuestro malestar, nuestra voz, se tienen que oír. Y el Gobierno deberá responder ante dicha situación. Cuanto antes, en beneficio de todos , como asimismo en beneficio de nuestro país y de su Administración de Justicia.
Una huelga indefinida es un reto muy difícil para la economía de los Letrados, ya de por sí endeble y maltrecha, principalmente cuando hay una familia detrás a la que mantener.
Por ello, ¿por qué no convocar huelgas de martes a jueves, ambos inclusive, en diferentes meses? Es cierto -lo sabemos- que han cambiado las cosas y si bien hace años los lunes y los viernes los palacios de justicia estaban desangelados y como muertos, hoy, en cambio, los lunes se parecen mucho a los demás días de la semana. No obstante, los viernes sí mantienen ese perfil de día previo del finde y en cualquier palacio de justicia vemos menos ciudadanos, menos procuradores y nos falta algún que otro juez.
El viernes se señala menos; esa es la verdad.
Por ello, como en una huelga se trata de dañar y de hacerlo sin piedad (así se ganan las luchas de los trabajadores, que es lo que somos nosotros), la huelga de martes a jueves provoca daño y repercusión social y mediática, con un menor perjuicio para el bolsillo cada vez más pobre de todos nosotros.
Me permito lanzar esta idea. Y lo hago, en este momento, a UPSJ. Evidentemente, nada espero de Sisej, puesto que ahora pisan moqueta y están en el otro bando y desparecidos en combate; y respecto al Colegio Nacional, en el que tantas esperanzas hemos depositado en el pasado, no le queda más remedio, si hay un mínimo de sentido común, que cambiar de rumbo y empezar a unirse a las movilizaciones.
Una huelga en los tres días centrales de la semana supone una paralización grave y severa de nuestra Administración de Justicia, una situación que no puede tolerar la opinión pública y que merecería una respuesta del gobierno tanto en sede parlamentaria como ante los colectivos de profesionales de la Justicia y la opinión ciudadana. Una situación grave causada por el trato discriminatorio que se realiza con nuestro Cuerpo, privado de voz porque se la quitan sindicatos que no buscan sino perjudicarlo, y discriminado en sus retribuciones básicas y complementarios frente a funcionarios de la misma formación y categoría en las diversas Administraciones de España.
Por ello, porque hay que luchar y luchando ganaremos, no queda sino continuar con las huelgas. Nuestro malestar, nuestra voz, se tienen que oír. Y el Gobierno deberá responder ante dicha situación. Cuanto antes, en beneficio de todos , como asimismo en beneficio de nuestro país y de su Administración de Justicia.