Regreso.
Publicado: Mar 17 Jul 2012 1:21 am
Buenos días, foreros. O buenas noches, si sois noctámbulos impenitentes o pertinaces insomnes.
Todos conocéis los acontecimientos que me llevaron a tomar la decisión de renunciar al cargo de moderadora y, consecuencia lógica, abandonar el foro.
Como usuaria y moderadora de otros foros ajenos al mundo del Derecho, he vivido situaciones de todos los tipos y colores: graciosas, incómodas, chocantes… Pero lo vivido en los últimos días, aparte de resultarme violentísimo y de causarme vergüenza ajena, me hizo replantearme la oportunidad de seguir o no en el foro en semejantes circunstancias.
Desembarqué en Unidad de Acción hace unos años, aunque no me registré hasta 2.010. Cuando lo descubrí, el foro me pareció una auténtica joya: un espacio de libertad, abierto a todo el mundo (no sólo a Secretarios y a usuarios registrados) y, desde luego, nada sectario.
Y lo digo con el conocimiento que da la experiencia, nada mística y mucho menos divertida, de los foros sólo para afiliados y previo pago de cuota; foros en los que el pensamiento único es la única referencia y en los que la participación y el debate son poco menos que inexistentes.
En este foro el principio rector es la libertad de expresión. Independientemente de la filiación política o asociativa, o del Cuerpo a que se pertenezca, se puede hablar de lo que se quiera con casi total libertad. Y subrayo ese casi, porque es evidente que la libertad ha de tener unos límites, o el foro sería una jungla en la que imperaría la ley del que más grita o insulta. Y ahí entramos administradores y moderadores: poniendo límites al debate y reconduciendo las situaciones que entran en el terreno personal, cuando no en la injuria o la descalificación hacia el que piensa otra cosa.
Y ésta es una tarea ingrata y solitaria, que genera no poca incomprensión y rechazo, pero alguien tiene que hacerla. A todos nos gusta encontrar las calles limpias y la basura recogida. Pues algo similar hacemos administradores y moderadores : conseguir que éste espacio común sea un lugar grato y habitable.
Obviamente, es una tarea en la que es difícil, cuando no imposible, contentar a todo el mundo. Siempre habrá alguien que se considere agraviado o que entienda que no se le ha dado cumplida satisfacción. Alguien cuya vanidad o egoísmo le impida mirar más allá de su ombligo y pensar en el bien común del foro.
Todos los que frecuentamos foros de Internet conocemos, por desgracia, personas de ese tipo. Gente que disfruta escupiendo veneno y volcando sus frustraciones y miserias en los foros. Arremetiendo contra todo y contra todos sin que les importe lo más mínimo el malestar que generan o el daño que causan al espacio común. A estas personas hay que dejarles claras las reglas de convivencia. Si es necesario para la supervivencia del espacio de libertad, sacrificando incluso al intruso, pero nunca al foro. Y desde luego, jamás cuestionando la autoridad de administradores y moderadores.
Después de mucho meditarlo y de hablarlo con otros compañeros, he decidido regresar. Me dan una rabia y una pena horrorosas ver cómo lo que se ha construido con tantos años de esfuerzo y sacrificio se pueda perder por la maldad o ignorancia de unos pocos y el pasotismo de muchos. Creo que el foro y la nutrida comunidad de gente inteligente, educada y constructiva que lo integra, merecen una oportunidad. Como bien dice Magistrado, hay mucho bueno por lo que merece la pena volver y asumir un compromiso.
Pero el retorno no es un "borrón y cuenta nueva". Las cosas ya no pueden volver a ser como antes, como no se puede recomponer algo que se ha roto, máxime, cuando lo roto afecta a sentimientos y relaciones interpersonales.
Por ello, porque apostamos por la continuidad de un foro renacido fuerte y cohesionado, se está trabajando en una remodelación profunda del mismo de la que se dará aviso en breve. Permaneced atentos.
Por último, quiero dar las gracias a todos los que me han apoyado, pública y privadamente, en estos días amargos. Y sobre todo a admin, que apostó por mí y me ayudó incansablemente. Ha sido un maestro y una continua fuente de inspiración. Lamento que se vaya y me gustaría que no fuera así, pero sé que es una decisión muy meditada y muy firme. A los que nos reenganchamos nos queda trabajar e intentar estar a su altura a todos los niveles. En ello estamos.
Todos conocéis los acontecimientos que me llevaron a tomar la decisión de renunciar al cargo de moderadora y, consecuencia lógica, abandonar el foro.
Como usuaria y moderadora de otros foros ajenos al mundo del Derecho, he vivido situaciones de todos los tipos y colores: graciosas, incómodas, chocantes… Pero lo vivido en los últimos días, aparte de resultarme violentísimo y de causarme vergüenza ajena, me hizo replantearme la oportunidad de seguir o no en el foro en semejantes circunstancias.
Desembarqué en Unidad de Acción hace unos años, aunque no me registré hasta 2.010. Cuando lo descubrí, el foro me pareció una auténtica joya: un espacio de libertad, abierto a todo el mundo (no sólo a Secretarios y a usuarios registrados) y, desde luego, nada sectario.
Y lo digo con el conocimiento que da la experiencia, nada mística y mucho menos divertida, de los foros sólo para afiliados y previo pago de cuota; foros en los que el pensamiento único es la única referencia y en los que la participación y el debate son poco menos que inexistentes.
En este foro el principio rector es la libertad de expresión. Independientemente de la filiación política o asociativa, o del Cuerpo a que se pertenezca, se puede hablar de lo que se quiera con casi total libertad. Y subrayo ese casi, porque es evidente que la libertad ha de tener unos límites, o el foro sería una jungla en la que imperaría la ley del que más grita o insulta. Y ahí entramos administradores y moderadores: poniendo límites al debate y reconduciendo las situaciones que entran en el terreno personal, cuando no en la injuria o la descalificación hacia el que piensa otra cosa.
Y ésta es una tarea ingrata y solitaria, que genera no poca incomprensión y rechazo, pero alguien tiene que hacerla. A todos nos gusta encontrar las calles limpias y la basura recogida. Pues algo similar hacemos administradores y moderadores : conseguir que éste espacio común sea un lugar grato y habitable.
Obviamente, es una tarea en la que es difícil, cuando no imposible, contentar a todo el mundo. Siempre habrá alguien que se considere agraviado o que entienda que no se le ha dado cumplida satisfacción. Alguien cuya vanidad o egoísmo le impida mirar más allá de su ombligo y pensar en el bien común del foro.
Todos los que frecuentamos foros de Internet conocemos, por desgracia, personas de ese tipo. Gente que disfruta escupiendo veneno y volcando sus frustraciones y miserias en los foros. Arremetiendo contra todo y contra todos sin que les importe lo más mínimo el malestar que generan o el daño que causan al espacio común. A estas personas hay que dejarles claras las reglas de convivencia. Si es necesario para la supervivencia del espacio de libertad, sacrificando incluso al intruso, pero nunca al foro. Y desde luego, jamás cuestionando la autoridad de administradores y moderadores.
Después de mucho meditarlo y de hablarlo con otros compañeros, he decidido regresar. Me dan una rabia y una pena horrorosas ver cómo lo que se ha construido con tantos años de esfuerzo y sacrificio se pueda perder por la maldad o ignorancia de unos pocos y el pasotismo de muchos. Creo que el foro y la nutrida comunidad de gente inteligente, educada y constructiva que lo integra, merecen una oportunidad. Como bien dice Magistrado, hay mucho bueno por lo que merece la pena volver y asumir un compromiso.
Pero el retorno no es un "borrón y cuenta nueva". Las cosas ya no pueden volver a ser como antes, como no se puede recomponer algo que se ha roto, máxime, cuando lo roto afecta a sentimientos y relaciones interpersonales.
Por ello, porque apostamos por la continuidad de un foro renacido fuerte y cohesionado, se está trabajando en una remodelación profunda del mismo de la que se dará aviso en breve. Permaneced atentos.
Por último, quiero dar las gracias a todos los que me han apoyado, pública y privadamente, en estos días amargos. Y sobre todo a admin, que apostó por mí y me ayudó incansablemente. Ha sido un maestro y una continua fuente de inspiración. Lamento que se vaya y me gustaría que no fuera así, pero sé que es una decisión muy meditada y muy firme. A los que nos reenganchamos nos queda trabajar e intentar estar a su altura a todos los niveles. En ello estamos.


